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1.Introducción

Con objeto de promover la inversión, el empleo, la competitividad y el crecimiento económico, el Estado y el resto de Administraciones Públicas vienen desarrollando y consolidando un amplio y completo sistema de ayudas e incentivos, otorgando especial énfasis al fomento del empleo indefinido, a la inversión regional y a la investigación, desarrollo e innovación tecnológica (I+D+i).

Además, dado que España es un Estado miembro de la Unión Europea, los posibles inversores pueden acceder a programas de ayudas europeos, lo que hace aún más atractiva la inversión en España.

Todas estas medidas de apoyo a la inversión pueden clasificarse en las siguientes categorías:

  • Incentivos estatales para la formación y el empleo.
  • Incentivos estatales para sectores industriales específicos.
  • Incentivos a la inversión en determinadas regiones.
  • Incentivos estatales para pequeñas y medianas empresas innovadoras.
  • Financiación privilegiada del Instituto de Crédito Oficial.
  • Incentivos a la internacionalización.
  • Ayudas de la Unión Europea.

La mayoría de las ayudas que pueden obtenerse de los distintos organismos dependen en gran medida de las características específicas de cada proyecto de inversión (es decir, a mejores expectativas del proyecto, mayores posibilidades de obtener financiación y ayudas).

Por otra parte, en el portal de Internet de ICEX-Invest In Spain (www.investinspain.org) puede encontrarse un buscador de las ayudas y subvenciones públicas que se otorgan en España. Este instrumento permite a las empresas acceder ágilmente a información actualizada sobre las ayudas disponibles para sus proyectos de inversión. También, y dentro de esta misma funcionalidad, se ha incorporado un sistema de alertas de ayudas y subvenciones a medida para cada usuario.

La lectura del presente Capítulo, en cualquier caso, debe realizarse teniendo en cuenta que la declaración y sucesivas prórrogas del estado de alarma provocado por la crisis sanitaria del COVID-19 ha podido suponer, en algunos supuestos, la suspensión o paralización de los plazos administrativos para la tramitación de determinados procedimientos de las entidades del sector público, por lo que las convocatorias de subvenciones, programas de ayudas o líneas habituales de financiación han podido verse retrasadas.

A modo de contrapartida, esta situación de emergencia también ha propiciado la adopción de medidas excepcionales destinadas a paliar el impacto económico derivado de la misma (i.e. ampliación de plazos de ejecución y justificación, modificaciones de calendarios de amortización de préstamos, flexibilización de criterios de cumplimiento, etc.), con la finalidad última de posibilitar que los beneficiarios de tales incentivos o ayudas hagan frente a sus correspondientes compromisos y obligaciones. Por ello, en las distintas categorías de las medidas de apoyo a la inversión de este Capítulo se pueden encontrar referencias a previsiones concretas de especial trascendencia adoptadas en el marco de la citada crisis sanitaria.

Una vez señalado todo lo anterior, y sin perjuicio de los incentivos fiscales analizados en otros capítulos (esencialmente, deducciones por inversiones –Para más información ver el epígrafe 2 del Capítulo 3), en las páginas siguientes se describen los principales incentivos estatales a los que puede optar el inversor.